Vista de la central undimotriz de Mutriku.

Vista de la central undimotriz de Mutriku. Wikipedia

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Mutriku, al vaivén de la energía de las olas en una planta tripulada por BiMEP

Esta instalación, la primera de este tipo en Europa con vocación comercial, lleva funcionando desde 2011 y es capaz de generar una producción de electricidad acumulada correspondiente a 300.000 kilowatios por hora cada año

21 enero, 2024 05:00

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La necesidad de mejorar el acceso al puerto de Mutriku, que tenía una entrada muy estrecha que dificultaba el día a día para los pescadores y también para las embarcaciones recreativas en complejas condiciones de mar, fue lo que hizo que en 2002, el EVE (Ente Vasco de la Energía), a partir de la iniciativa de la Dirección de Puertos y Asuntos Marítimos de Gobierno vasco, propusiese a BiMEP (Biscay Marine Energy Platform) impulsar el desarrollo de la energía undimotriz, la energía de las olas, en Euskadi, con un laboratorio de experimentación, que hiciese las veces de planta comercial, y que pudiese instalarse en el nuevo dique. Así, comenzó a construirse en Mutriku, una planta undimotriz, capaz de generar energía eléctrica a partir de las olas, y que comenzó a funcionar en julio de 2011.

"Por aquel entonces, se sabía entre poco y nada de la energía de las olas, así que investigamos el sector y vimos que no había nada en fase comercial, pero sí proyectos de investigación que llevaban varios años tratando de poner en marcha diversos prototipos", recuerda Yago Torre-Enciso, el director de BiMEP, el centro de ensayos de energías marinas de Euskadi que gestiona esta instalación. Después de visitar dos plantas de aprovechamiento de energía de las olas con tecnología de columna en Escocia y en Lisboa, que se habían puesto en en servicio a finales de los 90 y principios de los años 2000, comprobaron que eso se podía llevar a cabo en Gipuzkoa.

Así, la planta undimotriz de Mutriku se convirtió en la primera planta comercial de energía undimotriz de toda Europa. Y, después de doce años y medio de funcionamiento ininterrumpido, tal y como destacan desde BiMEP, "ha batido récords de producción hasta hoy nunca alcanzados por una instalación renovable de energía marina, llegando a producir anualmente cerca de 300.000 kWh". "Desde un punto de vista energético, es una planta muy modesta, pero en su tecnología sigue siendo la más avanzada que hay y la que más horas lleva funcionando", subraya.

La planta de Mutriku cuenta con 16 turbinas, situadas en el dique de abrigo del puerto, que aprovechan el movimiento de las olas para producir energía eléctrica, que posteriormente es inyectada en su totalidad a la red general de distribución para su consumo. Para realizar la conversión energética de la energía de las olas en electricidad, utiliza la tecnología de Columna de Agua Oscilante (OWC – Oscillating Water Column) y, se está estudiando para que los progresos tecnológicos obtenidos en este tiempo contribuyan en la construcción de nuevas turbinas para su posterior uso en mar abierto, donde las olas tienen un mayor potencial energético.

El BiMEP tiene en Mutriku un laboratorio para experimentar en torno a la energía de las olas.

El BiMEP tiene en Mutriku un laboratorio para experimentar en torno a la energía de las olas. BiMEP

El futuro de la energía undimotriz

Sin embargo, el sector de la energía de las olas ha avanzado poco. "Sigue faltando mucho para que se comercialice", indica el director de BiMEP. Tal y como explica, "el principal problema que tiene, al igual que ocurrió con la energía eólica y sus aerogeneradores antes de que se estableciesen unas características comunes entre todos ellos, es que en la tecnología de las olas hay un abanico de posibilidades muy amplio y diverso de cómo se podría llegar a construir un dispositivo útil, energética y económicamente hablando".

En este sentido, Torre-Enciso expone que "todavía no hay un consenso de cuál es la tecnología más prometedora, con lo cual es muy difícil apostar por una, sabiendo además que cada paso que das en la mar sale muy caro", ya que "un prototipo, a escala real, para instalar en la mar puede costar entre 5 y 8 millones de euros", lo que está suponiendo, sin lugar a dudas, "una barrera para su desarrollo".

Aun con todo, la tecnología de Columna de Agua Oscilante (OWC – Oscillating Water Column), que es la que utiliza la planta de Mutriku, sigue siendo "de las más prometedoras", según destaca el director de BiMEP. "Hay diversas iniciativas para construir prototipos, ya no incorporados a diques, sino con dispositivos flotantes que van adelante con esta tecnología", advierte.

Esta tecnología se llama así, de columna de agua oscilante, porque "las olas, cuando llegan, entran en una cámara interior donde el agua sube por dentro, pero luego, cuando las olas se retiran, el agua de esa cámara interior baja. Entonces, se llama oscilante porque el nivel de esa columna de agua sube y baja dentro de la cámara, que es la que empuja el aire hacia arriba para que se turbine", explica Torre-Enciso.

Eso sí, al igual que ocurre con el viento, que si es demasiado fuerte no puede aprovecharse, con las olas la gran dificultad es su intensidad. "Por ejemplo, aquí en Mutriku tenemos un 20% de las horas de muy poquita ola, de casi calma, lo que está muy bien porque así te puedes acercar al dispositivo al prototipo y hacer pruebas o mantenimiento. Un 78% de las olas tienen entre uno y cinco metros, donde el dispositivo tiene que ser capaz de extraer cuanta más energía mejor, y luego, un 2% de las olas son muy altas, de más de 5 metros de altura, donde lo mejor que puede hacer el dispositivo es sobrevivir", explica. Por ello, uno de los principales retos es lograr construir un dispositivo robusto, que aguante las olas muy altas, pero que al mismo tiempo sea capaz de moverse con las olas pequeñas.

Las instalaciones de Mutriku son las únicas de carácter comercial en toda Europa.

Las instalaciones de Mutriku son las únicas de carácter comercial en toda Europa. BiMEP

Ejemplo mundial

La planta de las olas de Mutriku ha permitido a Euskadi convertirse en un referente mundial en el campo undimotriz. Su reconocimiento internacional le ha permitido organizar dos eventos mundiales en torno a este campo, y formar parte, hasta la fecha, de más de 20 proyectos de I+D+i para avanzar en el desarrollo de esta tecnología. En estos momentos están en marcha Turbowave, que busca modernizar la tecnología que se emplea en la planta de Mutriku; Europewave, que espera traer dos nuevos prototipos a BiMEP para realizar nuevas pruebas; y Olagarro, para reforzar la posición internacional de BiMEP dentro del programa de ayudas Renmarinas Demos gestionado por IDAE, parte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado por la Unión EuropeaNextGenerationEU.

Asimismo, BiMEP participa en el Foro de Energía de las Olas organizado desde el Clúster de la Energía, junto con un grupo de empresas vascas del ámbito energético, en el que tratan de colaborar para desarrollar nuevas capacidades en este ámbito.

Retos de futuro

¿Pero qué posibilidades y qué oportunidades tenemos para desarrollar esta energía dentro y fuera de Euskadi? Teniendo en cuenta que el territorio vasco es pequeño y no tenemos más recurso energético que las renovables, según advierte el director de BiMEP, hay que aprovechar, además de la energía eólica y la solar, la energía undimotriz.

"Aunque nunca vamos a obtener la mitad de nuestra energía de las olas, puede ser un recurso medianamente significativo en el aporte energético global y acercarse al 10 o al 5% en un futuro, en vez de quedarse en un mero decimal", asegura. Además, Torre-Enciso señala que "en Euskadi tenemos una industria muy importante a nivel europeo y ya hay unas cuantas empresas vascas que, en mayor o menor medida, están pendientes de este mercado, ya que puede suponer una oportunidad que asegure puestos de trabajo".

La energía de las olas, aunque residual, es estratégica en el futuro, ya que permitiría mejorar el balance energético, en busca de un mix energético libre de emisiones contaminantes.