Dos crisis en Euskadi: el ERE de Tubos Reunidos y el atasco renovable

Dos crisis en Euskadi: el ERE de Tubos Reunidos y el atasco renovable CG

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Dos crisis urgentes en Euskadi: el ERE de Tubos Reunidos y el atasco renovable

En ambos casos hay que pasar de las palabras y los planes a los hechos

Más información: El seísmo de Tubos Reunidos en cifras: del ERE para el 21% de la plantilla a una deuda de 263 millones

Más del autor: El despliegue renovable no puede esperar más en Euskadi

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La semana empezó con una noticia terrible en Euskadi: Tubos Reunidos anunció un ERE que incluye 300 despidos en sus plantas de Amurrio y Trapagarán.

La mayoría de esos despidos están previstos en Amurrio, localidad alavesa del Valle de Ayala. Un valle de tradición industrial muy golpeado en los últimos tiempos.

Les contamos el cierre de Guardian, el cierre de Glavista, los recientes problemas de Maderas de Llodio y ahora llegan los despidos en una de las empresas más emblemática de la zona.

Esa comarca necesita ayuda. Esta misma semana el Gobierno vasco pedía ayuda al Gobierno central y las diputaciones también hablaban de planes para salvar la situación de Tubos Reunidos.

Más allá del caso concreto de Tubos Reunidos, el que ahora nos ocupa, todo el valle necesita un impulso. Y en ese marco el Gobierno vasco tiene mucho que decir en este tema.

Hay que ponerse manos a la obra para que esa zona no se siga deprimiendo, porque es importante para la economía alavesa y también para la vasca.

Precisamente en el Valle de Ayala estaban proyectados seis aerogeneradores proyectados por la empresa catalana Delta Power que, como les contamos en exclusiva en su día, finalmente sólo podrán ser tres.

Este mismo fin de semana el CEO de la empresa, Fernando Valldeperes, nos explica en una entrevista las trabas con las que se encuentran las compañías que intentan impulsar los parques renovables en Euskadi.

Aquí venimos repitiendo, casi de forma cansina, que el despliegue renovable no puede esperar más en Euskadi.

Todas esas trabas, a veces por cuestiones medioambientales y a veces por motivos burocráticos, ponen muy difícil lanzar aquí proyectos renovables. Es algo malo para nuestra economía, nuestras empresas, nuestros trabajadores y también para nuestro medio ambiente.

De una crisis, la del Valle de Ayala y sus empresas, a otra crisis, la del atasco renovable. Es hora de hacer frente a ambas.

En ambas crisis hay que pasar de las palabras y los planes a los hechos. Porque se necesita que las instituciones actúen cuanto antes en los dos casos.