Un especialista observa el estado de las cuerdas vocales de una paciente

Un especialista observa el estado de las cuerdas vocales de una paciente QUIRÓNSALUD

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Así cambia la voz con la edad: conoce la presbifonía

Asociada al envejecimiento puede provocar fatiga vocal, disminución de volumen, cambios en el tono o ronquera. Aunque no es una enfermedad, puede afectar bastante a la forma en que las personas mayores se comunican y a su calidad de vida

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La presbifonía es el deterioro progresivo de la calidad de la voz asociado al paso del tiempo. No se trata de una enfermedad grave, sino de una consecuencia del envejecimiento que afecta a un porcentaje significativo de personas mayores de 65 años. La voz pierde fuerza, claridad y resistencia, y hablar durante mucho rato puede resultar más cansado de lo habitual.

Este cambio no ocurre de forma brusca, sino como resultado de pequeñas transformaciones en la laringe, las cuerdas vocales y el sistema respiratorio. A esto se suman factores como enfermedades o el uso de determinados fármacos, que pueden acelerar el proceso.

“Es un proceso ligado al envejecimiento natural, pero no por ello debemos normalizar cualquier cambio en la voz”, explica el doctor Carlos Saga, jefe del Servicio de Otorrinolaringología de Policlínica Gipuzkoa.

Doctor Carlos Saga, jefe del Servicio de Otorrinolaringología de Policlínica Gipuzkoa

Doctor Carlos Saga, jefe del Servicio de Otorrinolaringología de Policlínica Gipuzkoa CEDIDA

La voz también envejece

Uno de los principales motivos de la presbifonía es la pérdida de volumen y fuerza del músculo vocal, que forma parte de las cuerdas vocales. Con menos masa y menor capacidad de tensión, las cuerdas no vibran igual que antes, lo que se traduce en una voz más débil y menos definida.

“Cuando las cuerdas vocales no logran cerrarse bien, parte del aire se escapa y la voz pierde potencia”, señala el doctor Saga. Esta fuga de aire hace que la voz suene más “soplada” y obliga a hacer un mayor esfuerzo para hablar, aumentando la fatiga vocal y la sensación de cansancio tras mantener una conversación.

Señales a tener en cuenta

La presbifonía no tiene una edad exacta de inicio. Puede aparecer antes o después dependiendo de cada persona, aunque es más frecuente a medida que avanzan los años. No todas las personas mayores la desarrollan, pero sí es común notar cambios puntuales en la voz con el tiempo.

Entre los síntomas más habituales están la pérdida de potencia, la dificultad para proyectar la voz, un tono más apagado o aireado y la sensación de cansancio al hablar. En algunos casos, especialmente en hombres, la voz puede volverse ligeramente más aguda. “Muchos pacientes lo atribuyen simplemente a la edad, pero cuando la voz limita la comunicación conviene estudiarla”, advierte el otorrino.

Cuándo acudir a la consulta

Si estos cambios se mantienen durante más de tres o cuatro semanas, es recomendable acudir a un especialista. Aunque la presbifonía es benigna, es importante descartar otras patologías que también pueden afectar a la voz.

El diagnóstico suele incluir una exploración de las cuerdas vocales mediante técnicas como la endoscopia o la laringoestroboscopia, que permiten observar cómo vibran. “Estas pruebas nos dan una imagen muy precisa de cómo funcionan las cuerdas vocales y nos ayudan a confirmar el diagnóstico”, explica el doctor Saga. En algunos casos, también se analiza la acústica de la voz para valorar su evolución de forma objetiva.

Tratamientos para recuperar la voz

El tratamiento más habitual es la logopedia o terapia vocal. A través de ejercicios y pautas específicas, se entrena la voz para mejorar su rendimiento y reducir el esfuerzo al hablar. No se trata de “rejuvenecer” la laringe, sino de aprender a utilizarla mejor.

“La rehabilitación vocal es fundamental, porque ayuda a fortalecer el uso de la voz y a hacerla más eficiente”, destaca el doctor Saga. Cuando la afectación es mayor y la terapia no es suficiente, existen otras opciones como las infiltraciones de ácido hialurónico o grasa en las cuerdas vocales, que buscan mejorar su cierre y devolver calidad a la voz.

Hábitos que cuidan

En situaciones concretas, también puede recurrirse a técnicas quirúrgicas, aunque no es lo más habitual en la presbifonía. Su uso se reserva para casos específicos o cuando existen otros problemas asociados.

Más allá de los tratamientos, hay hábitos que pueden ayudar a prevenir o ralentizar estos cambios. Mantener una buena hidratación, evitar el tabaco y el exceso de alcohol, cuidar la alimentación para prevenir el reflujo y realizar ejercicio físico son claves para preservar la salud vocal. “Cuidar la voz forma parte de cuidar la salud en general, especialmente a medida que envejecemos”, concluye el doctor