Parece que la renovación del PNV en sus listas y la sustitución del lehendakari, Iñigo Urkullu, por el nuevo candidato, Imanol Pradales, para las elecciones autonómicas vascas de este 2024 no está teniendo, hasta el momento, grandes resultados. Aunque en EH Bildu también están pasando por un periodo de cambio -con la llegada de Pello Otxandiano como cabeza de lista para la formación abertzale-, la última encuesta publicada por Electomanía para Crónica Vasca muestra que, por primera vez en décadas, el Partido Nacionalista Vasco perdería el liderazgo político en dos de los tres Territorios Históricos de Euskadi

Tanto en Álava como en Gipuzkoa la coalición que lidera Arnaldo Otegi se convertiría en la primera fuerza, mientras que Bizkaia, el gran feudo del PNV, sería la única provincia donde los jeltzales, encabezados por Pradales, se mantendrían como la primera opción para la ciudadanía vasca. Dejando así un escenario en el que, por primera vez, el mapa electoral de Euskadi se tiñe con los tonos de EH Bildu. 

Esto, en el caso de Gipuzkoa no es una novedad, puesto que en 2012, en los primeros comicios donde se presentó la formación soberanista, el PNV ya quedó relegado al segundo puesto. Solo que en aquella ocasión la diferencia fue mínima: 482 votos y un 0,15%. Ahora, la distancia sería mucho más amplia, y según los datos de esta encuesta, Bildu tendría entre el 39,4% y el 41% de los apoyos, mientras que el PNV rozaría, como máximo, el 31%. 

Mientras, en Álava, donde la coalición abertzale nunca ha sido la formación con más apoyos, esta tendría entre un 27,5 y un 28,6%, y los nacionalistas vascos se quedarían entre el 26,1 y el 27,1%. Esto dejaría al partido que actualmente lidera el Ejecutivo vasco como ganador solo en Bizkaia. Territorio donde aún mantendrían una amplia diferencia con Bildu. Los de Andoni Ortuzar e Imanol Pradales obtendrían entre el 35,5 y el 37%; y los de Arnaldo Otegi y Pello Otxandiano se quedarían entre el 27,3 y el 28,4%

Los precedentes del 28-M y el 23-J

El posible 'sorpasso' de EH Bildu al PNV, aunque sería algo nunca antes visto, no sería tampoco una situación completamente descabellada. Ya en las elecciones generales del pasado 23-J, donde el Partido Socialista fue la fuerza con más apoyos, la coalición soberanista se quedó a un 0,10% (1.106 votantes) de superar a los jeltzales. Una muestra que, aunque las generales siempre tienen una tónica diferente al de otras elecciones, dejó en claro que el espacio electoral de los nacionalistas vascos es cada vez más reducido. 

También en las municipales y forales del pasado 28 de mayo el desgaste del PNV y la popularidad de la coalición soberanista fueron muy notadas. Especialmente en Gipuzkoa, donde Bildu, con Maddalen Iriarte a la cabeza, logró cinco escaños más en las Juntas Generales de Gipuzkoa, con un 4% más de los votos; y en Vitoria, donde la candidata de la formación abertzale, Rocío Vitero, fue la candidata con más apoyos, por encima de la exconsejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales, Beatriz Artolazabal.

Sin embargo, ninguna de estas dos victorias se tradujo en un Gobierno liderado por EH Bildu. En ambos casos PNV y PSE-EE acabaron conformando un Ejecutivo de Coalición. El del Ayuntamiento de Vitoria con la socialista, Maider Etxebarria, como alcaldesa, y Artolazabal como teniente de alcalde; y la Diputación Foral de Gipuzkoa con la jeltzale, Eider Mendoza, como diputada general. 

Por eso, incluso en el caso de que EH Bildu llegara a ganar las autonómicas vascas, las opciones de que llegar a gobernar serían muy bajas. Según esta última encuesta, PNV y PSE se quedarían a un escaño de los 38 necesarios para tener mayoría absoluta, y necesitarían de una tercera formación para sacar adelante sus propuestas.

Pero por otro lado, si los socialistas vascos, dirigidos por Eneko Andueza, decidieran romper la alianza con el PNV y facilitar a EH Bildu un futuro Gobierno -de forma similar a lo ocurrido en Pamplona-, estos, apoyados también por Podemos, contarían con los votos necesarios en la Cámara vasca para tener mayoría absoluta. Aunque Andueza ha repetido en numerosas ocasiones estas últimas semanas que el PSE-EE en ningún caso hará lehendakari a Otxandiano, si este y EH Bildu necesitan de sus votos tras las elecciones. Una afirmación muy similar a las que otros miembros del Partido Socialistas hicieron respecto al Ayuntamiento de la capital navarra. 

FICHA TÉCNICA

Esta encuesta de Electomanía ha sido elaborada entre el 1 de diciembre de 2023 y el 4 de enero de 2024, ambos incluidos, con una muestra de 1.470 entrevistas satisfactorias entre población con derecho a voto en Euskadi. El margen de error es de 2,55% y se ha realizado mediante entrevistas online.

Electomanía ya ha realizado para 'Crónica Vasca', entre otros, paneles electorales para capitales como BilbaoDonostia o Vitoria, y adelantó antes que cualquier empresa demoscópica la holgada victoria de Jon Uriarte en la carrera a la presidencia del Athletic, nueve días antes de que los socios rojiblancos acudieran a las urnas.

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