Yagüe (Confebask): "
Confebask valora la regularización de migrantes y subraya la falta de personal cualificado en la industria vasca
La presidenta de Confesbak, ha dejado clara su postura y ha dicho que cree positiva la regulación extraordinaria
El Gobierno vasco ha tramitado más de 11.100 permisos de trabajo en los primeros seis meses de la transferencia
El Gobierno anunció hace unos días que comenzaba el proceso tramitación de una regularización extraordinaria para integrar a personas extranjeras que ya residen en el país, con el objetivo de dotar de seguridad jurídica al sistema y garantizar derechos fundamentales.
Esta medida, que forma parte del Plan de Integración y Convivencia Intercultural, otorgará una autorización de residencia con habilitación para trabajar en cualquier sector y punto del territorio nacional.
El proceso busca reducir la economía sumergida y la explotación laboral, permitiendo que, tras un año de vigencia inicial, los beneficiarios se incorporen a las figuras ordinarias del Reglamento de Extranjería.
Para acceder a este mecanismo, los interesados deberán acreditar una permanencia continuada de al menos cinco meses en el momento de la solicitud y haber residido en España antes del 31 de diciembre de 2025.
Además, la regulación pone el foco en la unidad familiar, permitiendo la regularización simultánea de hijos menores con permisos de cinco años, en respuesta a una iniciativa ciudadana que contó con el respaldo de más de 700.000 firmas.
Una regulación que ha generado un revuelo de diferentes opiniones. Sin embargo, Tamara Yagüe, presidenta de Confesbak, ha dejado clara su postura y ha dicho que cree positiva la regulación extraordinaria y ha instado que lo que hay que conseguir es que esas personas “estén destinadas al mercado laboral”.
"Desde el momento que son personas que se encuentran ya en España y no tienen permiso de residencia, ni permiso de trabajo, con las necesidades de personal cualificado que hay en la industria vasca, me parece bien", ha señalado en una entrevista en Onda Vasca la presidenta de la patronal vasca.
"Puede preocupar el posible efecto llamado, pero en líneas generales ya están en España y es una medida que, por humanidad, al menos, hay que aceptarla", ha concluido.