Juan Ramón Carasatorre EFE
Carasatorre, condenado por asesinar a Gregorio Ordóñez, está en régimen de semilibertad desde enero
Covite denuncia que se trata de terceros grados "fraudulentos" sin tener en cuenta el "requisito de arrepentimiento"
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Después de las críticas por la concesión del régimen de semilibertad a Txeroki, se ha conocido que Juan Ramón Carasatorre, uno de los condenados por el asesinato del concejal del PP, Gregorio Ordoñez, en 1995, lleva desde el 2 de enero en semilibertad, es decir, puede salir de la cárcel de lunes a viernes con la obligación de volver a la cárcel para dormir.
Según han informado fuentes del Gobierno vasco, se le ha aplicado, al igual que a Txeroki, el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, que no es como tal el tercer grado, sino que es una fórmula intermedia "a la preparación" para la salida de prisión.
Estas concesiones han sido duramente criticadas, entre otros, por el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite), del que es presidenta la hermana de Ordóñez, Consuelo Ordóñez.
Precisamente, la presidenta había solicitado el pasado mes de enero un encuentro restaurativo con Carasatorre, que fue condenado a 30 años de prisión, junto a Valentín Lasarte y Javier García Gaztelu, 'Txapote', por el asesinato de su hermano.
Carasatorre, conocido como 'Zapata', cumple condena en Zaballa (Álava) por participar en este asesinato y en otros como el del brigada del Ejército Mariano de Juan Santamaría y el del inspector de Policía Enrique Nieto.
Críticas de Covite
Covite ha denunciado que se trata de terceros grados "fraudulentos" y ha advertido de la "desnaturalización del requisito de arrepentimiento".
En este sentido, Covite también se ha referido al tercer grado concedido —recurrido por la Fiscalía— a Asier Arzalluz, condenado por "delitos de extrema gravedad".
"La ley no obliga a conceder ni terceros grados, ni el artículo 100.2, ni ningún otro mecanismo de flexibilización del cumplimiento de las condenas. La ley dice que se podrá conceder, no que se deba conceder. Ahí está la trampa", señala el colectivo.
La propia Consuelo Ordóñez ha expresado su enfado por esta nueva semilibertad y ha asegurado estar "indignadísima" y con un "gran disgusto".
En declaraciones a EFE, ha recordado que ni Carasatorre, ni Txeroki han cumplido las tres cuartas partes de su condena y, sin embargo, se les aplica "de forma ordinaria" el artículo 100.2.
Además, teme que esta fórmula se aplique "de forma sistemática" a más presos y ha asegurado que habría sido otorgada a un total de 17 presos de ETA, aunque desconoce quiénes son, salvo Carasatorre y 'Txeroki'.