Joseba Díez Antxustegi en el Parlamento vasco.
Joseba Díez Antxustegi: "El PNV y el PSE tenemos diferencias pero somos una coalición estable"
El portavoz del PNV en el Parlamento vasco aborda en esta entrevista asuntos como los retos futuros, las relaciones con su socio de gobierno o el euskera en la administración pública
Más información: Pradales llega a la mitad de la legislatura con el gran reto de la vivienda y a la espera de Sánchez
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Joseba Díez Antxustegi (Vitoria, 1992) representa el relevo generacional en el PNV y se ha convertido en una de las caras visibles del partido.
Este alavés licenciado en Derecho tiene a sus 33 años una amplia trayectoria. En su recorrido por la política vasca, ha sido portavoz del PNV en las Juntas Generales de Álava o cabeza de lista por Álava en las elecciones autonómicas de 2024, entre otros cargos.
Caracterizado por su trato afable y un perfil dialogante, Díez Antxustegi está al frente de la portavocía del grupo jeltzale en el Parlamento vasco desde que se inició esta legislatura con Imanol Pradales como lehendakari.
¿Qué balance hace sobre los dos primeros años de Imanol Pradales como lehendakari?
Han sido dos años en los que hemos identificado unos retos, con una forma de hacer política muy particular y les estamos dando respuesta. Para poder solucionar los problemas, lo primero que hay que hacer es reconocerlos y en eso estamos.
En salud, que fue uno de los principales temas cuando empezó la legislatura, hemos aumentado el presupuesto, tenemos un plan de infraestructuras, estamos aumentando el personal y tenemos el Pacto de Salud, que creemos que ha sido un éxito.
En economía, con el mundo como está, hemos puesto herramientas para que las empresas puedan hacer frente a la situación de incertidumbre global que existe con la Alianza Vasca Financiera, el Grupo para la Defensa Industrial y ahora con la Ley de agilización y simplificación administrativa.
En seguridad, partimos de la base de que en Euskadi en determinados puntos concretos hay problemas de inseguridad y, en ese sentido, hemos acordado en el Congreso de los Diputados endurecer las políticas contra la multirreincidencia, otro con el Gobierno español para sacar las armas blancas del espacio público y en Euskadi aumentar la plantilla de la Ertzaintza porque queremos que haya más policía en la calle.
En vivienda hemos aplicado dos ideas fundamentales. La Ley de Vivienda para poder construir más vivienda y más rápido y los avales, una medida que lo que hace es identificar dónde tienen el problema los jóvenes, que es en ahorrar.
En principio, la Comisión Bilateral con el Gobierno central se tiene que celebrar antes de que termine julio, ¿confían en que esto vaya a ser así?
Esto depende, principalmente, de si se van cumpliendo los compromisos que hay. Tenemos un acuerdo firmado entre el PNV y el Partido Socialista para que existan estas comisiones entre el Gobierno vasco y español y, en la medida en la que avancen las negociaciones y en la que se vaya dando cumplimiento a lo que está establecido en el acuerdo, que no es otra cosa que el cumplimiento íntegro del Estatuto de Gernika, se irá celebrando la comisión.
Somos optimistas, sabemos que el Gobierno vasco y el español están negociando y avanzando. Es cierto que en los últimos meses ha habido un impulso, no solo por parte del Gobierno vasco, sino también voluntad por parte de la mayoría de los ministerios para que se de cumplimiento a este acuerdo y creemos que no debería haber razones para que no se cumpla.
¿No van un poco tarde? Se dijo que 2025 iba a ser el año en el que se iba a completar el Estatuto de Gernika, pero no fue así...
Todos sabemos que las negociaciones llevan su tiempo. Siempre hay alguna cuestión que se atasca y no siempre como causa de decisiones políticas de los propios ministros, sino que a veces hay altos funcionarios del Estado que suelen poner muchas trabas a la hora de agilizar este tipo de transferencias y, en ese sentido, sabemos que las negociaciones son complicadas y lo que tenemos claro es que tenemos que seguir exigiendo el cumplimiento de los acuerdos firmados.
Sabemos que las negociaciones son complicadas y lo que tenemos claro es que tenemos que seguir exigiendo el cumplimiento de los acuerdos firmados
Estamos viendo un cambio de caras en algunas candidaturas a la alcaldía, pasando de alcaldes como Aburto y Goia a perfiles más jóvenes y desconocidos. ¿A qué se debe esta estrategia?
Creo que no es una estrategia, es una realidad. El PNV es un partido que tiene más de 130 años porque ha sido capaz de renovarse y de adaptarse a los diferentes momentos históricos. Es verdad que tanto en Donosti como en Bilbao los candidatos a la alcaldía van a ser personas jóvenes, de menos de 40 años, pero también tenemos presidentes de las territoriales en torno a los 40, diputados generales en torno a los 50, un presidente del partido que supera los 60...
Somos un partido en el que hay una cohabitación entre diferentes perfiles de edad, como también somos un partido plural desde el punto de vista en el que hay diferentes perfiles, desde el conocimiento, la trayectoria, la formación y, en ese sentido, el PNV da la oportunidad a personas jóvenes que están preparadas. Jon Insausti es una persona con una trayectoria en el propio Ayuntamiento de Donosti y a Mikel Hidalgo, cualquier persona que lo conozca, sabe que no es una apuesta arriesgada, ni mucho menos.
Viene un ciclo electoral importante en Euskadi. ¿Hay miedo a Bildu en el PNV para las autonómicas, teniendo en cuenta que todas las encuestas le sitúan subiendo?
No pensamos en otros partidos, estamos a liderar el país, que es lo que nos encomendó la sociedad vasca en el último ciclo electoral. Evidentemente, tenemos que mirar otros partidos, no solo para competir electoralmente, sino también para alcanzar acuerdos en algunas cuestiones.
Tenemos claras dos cosas. La primera, que el gobierno está respondiendo a lo que le exigió la sociedad vasca, que es liderar el país y dos, hacerlo con una fórmula que puede ser aburrida, pero que creemos que es una fórmula de éxito, que es la estabilidad.
Creemos que en Euskadi, a diferencia de lo que existe en nuestro entorno como en Francia o en España, tenemos un clima de estabilidad y eso lo da el acuerdo que tenemos con el Partido Socialista. Hemos garantizado que haya estabilidad y eso es algo bueno para los ciudadanos y para las empresas que nos ven con buenos ojos para invertir aquí.
El reciente acto en Durango con Aitor Esteban se ha interpretado como un arranque para todo para lo que viene, para movilizar al partido...
Estamos en gobernar, en liderar el país, en responder a los principales retos y tampoco es que estemos pensando especialmente en las elecciones. Nos toca prepararnos, pero hemos hecho el 75% de la legislatura, nos queda todavía el 25% y creo que la sociedad vasca no espera del PNV que cuando ha llegado al 75% de legislatura, de por terminado el mandato.
Estamos a culminar ese 25%, nos quedan muchos proyectos para sacar a nivel local, a nivel foral y desde luego, que hay que darle un impulso a la afiliación y movilizarla, pero cuando hay ilusión tampoco hay que hacer nada artificial.
Ha mencionado el acuerdo con el PSE. Últimamente ha habido choques fuertes entre ambos socios. ¿Cómo están sus relaciones ahora?
Lo que no puede ser es que cuando tenemos diferencias entre PNV y PSE, los grupos de la oposición digan que no nos ponemos de acuerdo en nada y cuando, semana tras semana, traemos al Parlamento iniciativas y leyes, nos digan que aplicamos el rodillo. Una cosa y la otra a la vez no puede ser.
Está claro que somos una coalición estable, seria, madura y responsable que es capaz de anteponer lo que nos une a lo que nos separa. Evidentemente, tenemos diferencias con el Partido Socialista, como no podría ser de otra manera porque somos partidos distintos. Pero en lo sustancial, somos capaces de ponernos de acuerdo porque sabemos que lo más importante es preservar la estabilidad.
En Madrid, por ejemplo, no hay presupuesto y en Euskadi tenemos presupuestos en el gobierno, en las tres diputaciones y en las tres principales capitales.
El PNV y el PSE somos capaces de ponernos de acuerdo porque sabemos que lo más importante es preservar la estabilidad
Mencionaba la vivienda como uno de los grandes retos y para los vascos es su máxima preocupación. El consejero Itxaso ha pedido tiempo para que se empiecen a notar las medidas que se están poniendo en marcha, ¿esto va a suceder?
Está claro el diagnóstico. En Euskadi, las clases medias y sus hijos tienen problemas para acceder a la vivienda, o sea, una persona hijo de la clase media que sus padres pueden tener hasta un piso de veraneo está viendo cómo le es realmente complicado vivir en el propio barrio en el que en el que ha crecido; personas con buenos salarios que superan los umbrales de las ayudas públicas o de la vivienda protegida y que quieren acceder a una vivienda libre se están encontrando con pisos de 425.000 euros, a los que tienen que pagar 100.000 euros de entrada y les sale una hipoteca de 1.300 euros a 30 años.
Frente a eso, hay que aplicar medidas que van destinadas a resolver los problemas. Por un lado, construir más vivienda porque es un problema principalmente de oferta y necesitamos que haya más viviendas, se han puesto en marcha los avales para facilitar la entrada y luego hay ayudas directas al alquiler y a la compra.
Las viviendas por definición no se construyen de un día para otro, objetivamente va a tener que mejorar la situación porque las medidas van a dar resultado y, en ese sentido, tenemos que tener paciencia y ser serios.
Tenemos que poner en valor las medidas que hemos adoptado porque incluso los partidos que fueron más críticos con ellas, ahora en los ayuntamientos en los que gobiernan las están reivindicando.
La otra gran preocupación es Osakidetza. Existe una falta de médicos, listas de espera, las huelgas por el estatuto marco, ¿cómo se puede solucionar este problema?
Desde que empezó la legislatura hasta antes de la huelga de médicos, en Euskadi se había conseguido reducir de una forma significativa las listas de espera y si comparábamos las listas de espera quirúrgicas en Euskadi con las de cualquier otra comunidad autónoma, salíamos muy bien parados. Esto significa que se estaba haciendo un buen trabajo y que se iba en la buena dirección.
Ha llegado una situación que, al igual que otros muchos problemas, no solo se da en Euskadi, es un conflicto laboral entre los colectivos de médicos y el Ministerio de Sanidad. Esto ha hecho que haya huelgas en todas las comunidades autónomas y esto sumado a que venimos de una postpandemia, que hay un déficit estructural de profesionales, un envejecimiento estructural de la población, lo que hace es que los sistemas de salud se tensionen.
En este momento, es importante que reconozcamos que los problemas no se dan solo en Euskadi y que en Euskadi estamos mejor que en otros lugares. Esto no nos tiene que servir para ponernos medallas, sino para reconocer de qué base partimos y seguir aplicando medidas para mejorar.
Lo que le estamos pidiendo a la ministra Mónica García es que negocie, que demuestre habilidad política y responsabilidad para sentarse con los colectivos de médicos y negociar.
Porque lo que estamos viendo es que la incapacidad de la ministra está afectando a los ciudadanos vascos que cuando van a Osakidetza se encuentran con que están aumentando las listas de espera porque sus médicos están de huelga y tienen todo su derecho porque se les está siendo negado, incluso, el marco que están pidiendo para poder negociar sus reivindicaciones.
La ministra tiene que dar una solución al problema y si no lo hace, la tendrá que dar su jefe, que es el presidente del Gobierno español.
Joseba Díez Antxustegi (PNV) en su entrevista con Crónica Vasca.
Después de una compleja negociación, han logrado que Bildu se abstenga para que su propuesta de modificación de la Ley de Empleo Público salga adelante. ¿Cómo va a beneficiar esto a las administraciones y a los ciudadanos?
Una cuestión muy importante es que vamos a tener estabilidad. Vamos a saber qué marco tenemos y a qué nos tenemos que abocar. Estamos hablando de que hay mucha gente en Euskadi que cuando tiene que elegir un empleo, una de las cuestiones que prima es la estabilidad y, en ese sentido, quieren acceder a un empleo público.
Hay muchísima gente que le dedica mucho tiempo y esfuerzo, se presenta a una OPE y se encuentra que, de la noche a la mañana, hay una sentencia que tumba esa oposición. Con esta medida hemos dado una solución a estas personas porque lo que damos es certidumbre y seguridad jurídica. Estamos convencidos de que esta modificación legal va a dar más seguridad jurídica al sistema que tenemos, que es un sistema que funciona.
¿Es blindaje o es imposición? ¿Se va a aumentar la exigencia del euskera?
No. Se va a dar la posibilidad de que cada administración haga lo que quiera. Cada administración se podrá adaptar, con unos criterios que se establecerán por decreto y en base al órgano del propio departamento de Política Lingüística, a la realidad sociolingüística de su territorio porque no es lo mismo la realidad sociolingüística de Moreda de Álava o la de Hernani.
Cada administración se podrá adaptar a la realidad sociolingüística de su territorio porque no es lo mismo la realidad sociolingüística de Moreda de Álava o la de Hernani
El último Deustobarómetro decía que la mayoría de los vascos no quería aumentar las exigencias del euskera y que la mayor parte no veía una ofensiva judicial contra el euskera. ¿Ha habido ofensiva judicial? ¿Esta ley responde a una necesidad de los ciudadanos o es una cosa más de los partidos?
En esa encuesta, uno de los datos decía que la mayoría de la sociedad vasca aboga por seguir caminando hacia una progresiva euskaldunización de la administración.
Lo que tenemos claro es que en Euskadi existe el derecho de dirigirse a la administración en cualquiera de las dos lenguas oficiales y para eso tenemos que tener un sistema como el que tenemos actualmente.
Por eso, a diferencia de Bildu, no queremos cambiar el sistema de arriba a abajo, queremos reforzar el que actualmente existe y, al mismo tiempo, dar garantías a las personas que quieren acceder a la administración. Con esta ley, que ahora hay que desarrollar por decreto, una persona que no tiene acreditado el perfil lingüístico va a poder acceder a la administración.
Han conseguido este acuerdo con Bildu, no con su socio, el PSE. ¿Cree que a partir de ahora van a ser habituales los pactos con la formación abertzale?
Somos un partido que está abierto a hablar con los grupos de la oposición, pero es cierto que con Bildu, en la mayoría de las cuestiones, tenemos muchas diferencias.
Tenemos una hoja de ruta que está escrita y plasmada en el acuerdo de gobierno que tenemos junto al Partido Socialista y, por lo tanto, tenemos claro que vamos a priorizar la estabilidad del país y los acuerdos que tenemos firmados con el PSE. Lo que no podemos hacer es que los acuerdos que alcancemos con otros grupos nos desvíen de esa hoja de ruta. Tenemos que seguir generando actividad económica y seguir garantizando el bienestar en Euskadi.
Ha habido mucha gente que ha sembrado mucho odio contra la Ertzaintza durante los últimos años y ahora estamos pagando las consecuencias. Antes había quien les pegaba un tiro y ahora hay quien los echa de las txosnas, pero el fascismo sigue siendo el mismo
¿Por qué cree que hay una parte de la sociedad, aunque sea minoritaria, que rechaza tanto a la Ertzaintza?
Ha habido muchas décadas de odio hacia la Ertzaintza. Tenemos una realidad en la que si yo voy con un amigo mío que es ertzaina a las fiestas de no sé qué pueblo, igual no puedo entrar. Eso es fascismo, totalitarismo y la consecuencia de muchos años de odio contra las personas que nos garantizan la seguridad en las calles.
Yo siempre digo lo mismo, cuando voy por la calle y veo una ertzaina, me siento más seguro que si no lo veo. Ha habido mucha gente que ha sembrado mucho odio contra la Ertzaintza durante los últimos años y ahora estamos pagando las consecuencias de todo eso. Antes había quien les pegaba un tiro y ahora hay quien los echa de las txosnas, pero el fascismo sigue siendo el mismo, aunque sea en diferente intensidad y en diferente grado.