Colocación del dispositivo Marmok de Idom, junto al molino flotante de Saitec / Bimep
La energía de las olas avanza a otra fase con tres nuevos dispositivos en la costa vasca en 2026
Idom, Arrecife y la australiana Carnegie lanzan al agua este año sus apuestas para desarrollar un sistema de generación de energía rentable que aproveche el movimiento del mar
Carnegie e Idom ofrecen la 'reválida' a la energía de las olas en la costa vasca
La energía de las olas tiene ante sí un 2026 crucial de cara a comprobar el futuro de los grandes proyectos desarrollados en Euskadi.
Aunque con algunos retrasos, finalmente los dispositivos en los que vienen trabajando Idom, Carnegie y Arrecife 'saltarán' al agua este año para comenzar la fase de pruebas.
La costa vasca ha acogido anteriormente diversas apuestas de este tipo, si bien algunos fiascos habían dejado un tanto descafeinadas las expectativas de la undimotriz como palanca renovable.
En los últimos años, desde el fin de la pandemia prácticamente, no ha habido grandes novedades sobre el agua en este apartado (sí hay que destacar la colocación del molino offshore de Saitec) y eso va a cambiar este año.
Convertidor Marmok de Idom en Bimep Armintza
Versión más avanzada
La ingeniería Idom, un gigante multidisciplinar, lleva tiempo trabajando en distintas versiones de su dispositivo Marmok.
La firma bilbaína ya fue pionera en este campo al colocar en Bimep, también en Armintza, un primer aparato Marmok en 2016, que soportó las duras condiciones climatológicas durante tres inviernos.
Estos días ha instalado un nuevo modelo más avanzado, más eficiente y completo tecnológicamente, de cara a comprobar su futuro salto a escala comercial.
Dispositivo Ceto de Carnegie para energía undimotriz
Tecnología australiana
Ese es el objetivo ahora mismo, conocer hasta qué punto puede tener sentido económico producir este tipo de aparatos a nivel industrial.
Si la eólica offshore, en especial la flotante, se encuentra aun lejos de alcanzar ese escenario más distancia por cubrir aun tiene la energía de las olas, un nicho por el que aun así Euskadi viene apostando decididamente y es casi 'potencia' internacional.
Ese ecosistema de proveedores y las propias facilidades de Bimep (sociedad compartida por los gobiernos vasco y central), con dos laboratorios marinos en Armintza y Mutriku, han generado un efecto llamada en Carnegie.
Ganadora de varios programas de ayudas, la firma australiana ha abierto oficina en Bizkaia para coordinar la construcción de su primer dispositivo Ceto, un convertidor semisumergido, es decir, no es completamente flotante, que al moverse con las olas transmite energía a la red.
Vista del puerto de Mutriku, donde está la central undimotriz.
La compañía ha explicado que ha finalizado ya la construcción de componentes clave y que está ahora completando las partes finales de Ceto.
La previsión actual es poder colocar en Bimep, en Armintza, el dispositivo en la parte final de este año en lo que será un hito para la plataforma de pruebas auspiciada por el Gobierno vasco puesto que convivirán, a la vez, dos mecanismos de generación undimotriz y otro más de eólica offshore.
Más pruebas de Arrecife
Además, hay que destacar que la vasca Arrecife Energy Systems, con semilla en la Escuela de Ingeniería de Bilbao, ultima la instalación de su nuevo prototipo undimotriz en Bimep, en este caso en Mutriku.
La compañía especializada en energía de las olas nació en 2016 y tres años después ya lanzó a aguas de Armintza un primer dispositivo, con lo que se convirtió en la segunda desarrolladora en llevar a la costa vizcaína un aparato de este tipo tras Idom. También ha anunciado recientemente un prototipo en pruebas en el Puerto de Bilbao.
Además, Euskadi cuenta desde 2011 con la planta fija de Mutriku, la primera de Europa en comercializar energía generada con el movimiento de las olas.