Un bogavante. iStock
Los chefs vascos coinciden: "El bogavante más sabroso no se hace con caldo, hay que echar 500 ml de jugo de carne"
Prepararlo de una manera adecuada marca la diferencia entre una receta tradicional y habitual y una experiencia gastronómica inigualable.
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El bogavante es un manjar que no muchos se lo pueden permitir. Un crustáceo que requiere mucho mimo y unas técnicas concretas si que quiere conseguir un resultado excelente en el paladar.
Su elaboración se reserva a ocasiones más especiales y a recetas en las que se pretende potenciar el sabor y textura, por lo que prepararlo de una manera adecuada marca la diferencia entre una receta tradicional y habitual y una experiencia gastronómica inigualable.
El chef de 5 estrellas Michelin, Eneko Atxa, tiene el truco perfecto para preparar uno de los platos más elegantes de la cocina de una manera sencilla y capaz de garantizar una explosión de sabores en la boca.
El truco del chef
Para preparar su receta, el chef vasco necesita un bogavante y un kilo de patatas, 100 gramos de pimentón dulce, medio litro de caldo, sal y pimienta para la crema de patatas al pimentón. Para el aceite de marisco se requiere dos kilos de cáscaras de gamba, cigala y bogavante, 1 litro y un medio de aceite de girasol.
Lo primero que haremos, tal y como expone el chef en la web de Canal Cocina, será precalentar el horno a máxima temperatura y crear un acompañamiento de esos que no entienden de modas, pero que son un triunfo por su sabor y sencillez: crema de patatas. Una combinación ideal para realzar el protagonismo del bogavante sin opacar su sabor.
Cocemos las patatas con la piel en un cazo hasta que estas queden tiernas en su interior. Cuando lo hayamos conseguido, las pelamos y las pasamos por el pasapurés mientras que les agregamos el jugo de carne y el pimentón dulce, lo que le aportará un sabor interesante.
Una vez terminemos con este paso, elaboraremos el aceite de marisco cocinando cada ingrediente durante un par de horas a fuego suave. Cuando pasen las dos horas, colamos todo y lo reservamos hasta que haya que emplatar.
Por último, abrimos el bogavante por la mitad, lo pasamos por la plancha y lo pelamos. Reservamos en una bandeja de horno y lo cocemos. Con un aro metálico, emplatamos la crema de patata y agregamos el bogavante con el aceite de marisco y el caldito de la carne. Decoramos todo bien y servimos.
De esta manera, obtendremos una creación culinaria repleta de sabor y perfecta para poder sorprender a todos los comensales en la mesa. Una receta elegante a la vez que sencilla que convierte ingredientes en una experiencia gastronómica que no deja a nadie indiferente.