Mujer con el ojo irritado

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Los ojos también sufren en verano: claves para proteger la vista durante las vacaciones

El sol, el viento, el agua de las piscinas o el aire acondicionado son algunos de los elementos que conviene tener en cuenta para evitar problemas durante estos meses

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Cuando pensamos en protegernos del calor solemos acordarnos de la piel, la hidratación o la alimentación. Sin embargo, los ojos también necesitan cuidados específicos en verano. La combinación de radiación solar, altas temperaturas y cambios de ambiente puede provocar molestias que van desde la sequedad ocular hasta lesiones más importantes.

Por eso, los especialistas recuerdan que adoptar ciertas precauciones resulta fundamental para disfrutar de las vacaciones sin que la salud visual pase factura.

Las gafas de sol no son un complemento más

Uno de los errores más frecuentes es elegir gafas únicamente por estética. Los expertos recuerdan que la función principal debe ser proteger los ojos frente a la radiación ultravioleta.

La doctora Evangelina Grillo, Oftalmóloga de Hospital Quirónsalud Vitoria, insiste en la importancia de utilizar gafas homologadas y con filtros adecuados. “Una protección insuficiente puede favorecer daños acumulativos en distintas estructuras del ojo, especialmente cuando la exposición al sol es prolongada”, advierte.

Además, no hay que olvidar que la radiación también alcanza los ojos en días nublados o cuando estamos cerca del agua, donde los reflejos intensifican su efecto.

Atención al cloro y al agua del mar

Las piscinas son uno de los grandes protagonistas del verano, pero también pueden generar irritaciones o molestias oculares. El contacto frecuente con el cloro altera la película lagrimal que protege el ojo y favorece la sensación de escozor o sequedad.

Algo parecido puede ocurrir con el agua del mar, especialmente en personas con ojos sensibles o que ya padecen alguna afección ocular previa.

"El uso de gafas de natación puede ayudar a reducir muchas de estas molestias y proteger la superficie ocular", señala la doctora.

El aire acondicionado también pasa factura

Aunque es un gran aliado contra las altas temperaturas, el aire acondicionado puede convertirse en un enemigo silencioso para la salud visual. Los ambientes excesivamente secos favorecen la evaporación de la lágrima y aumentan la sensación de ojo seco.

Muchas personas notan picor, irritación o incluso visión borrosa después de pasar varias horas en espacios climatizados, ya sea en la oficina, en casa o durante los viajes.

Para minimizar estos efectos, la especialista de Quirónsalud Vitoria recomienda “mantener una correcta hidratación y evitar que las corrientes de aire incidan directamente sobre el rostro”.

Las lentes de contacto requieren más cuidados

Durante el verano también conviene extremar las precauciones si se utilizan lentes de contacto. El calor, la arena o los baños en piscinas y playas incrementan el riesgo de infecciones oculares.

Los expertos aconsejan respetar siempre las normas de higiene, lavarse bien las manos antes de manipular las lentes y evitar bañarse con ellas puestas siempre que sea posible.

“Ante cualquier síntoma de irritación persistente, dolor o enrojecimiento es recomendable consultar con un especialista para descartar complicaciones”, recuerda la oftalmóloga.

Un gesto sencillo para cuidar la visión

Proteger los ojos en verano no requiere grandes esfuerzos. Utilizar gafas de sol de calidad, mantener una buena hidratación y prestar atención a la higiene ocular son medidas simples que ayudan a prevenir muchos problemas.

“Porque disfrutar de la playa, la piscina o las actividades al aire libre está muy bien, pero hacerlo cuidando la vista es todavía mejor”, concluye la doctora Evangelina Grillo.