Sobrecostes, retrasos y seguridad en las obras del TAV en Euskadi

Sobrecostes, retrasos y seguridad en las obras del TAV en Euskadi CG

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Sobrecostes, retrasos y seguridad en las obras del TAV en Euskadi

El accidente de Córdoba ha puesto la alta velocidad en el centro del debate. Y un informe de la UE desvela errores en el vasco vasco

Más información: La Unión Europea ve "inalcanzables" los plazos del Ave vasco

Más del autor: Por qué Euskadi tiene que acelerar sus infraestructuras como el TAV

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En estos días trágicos que vivimos en toda España por el accidente ferroviario de Córdoba y también por el de Cataluña tenemos que hablar de trenes.

Lo primero, por supuesto, es enviar un abrazo y nuestra solidaridad a las víctimas de unos accidentes terribles que han puesto en el centro del debate las líneas ferroviarias de alta velocidad.

Además, en lo que concierne a Euskadi, resulta que esta misma semana hemos sabido, gracias a un informe de la Unión Europea, que las obras del Tren de Alta Velocidad (TAV) tienen ya un sobrecoste de 2.200 millones de euros.

Un parlamentario vasco tuiteaba que esa cifra era un escándalo. Tenía razón. Porque parece mentira que sean ya 2.200 millones de sobrecostes en unas obras que nunca terminan de llegar, como viene denunciando este diario desde hace años.

Hace unas semanas, durante nuestro especial sobre infraestructuras clave en la comunidad, decíamos que Euskadi no veía la luz al final del túnel con el TAV. Teníamos razón y ahora la UE nos la da, en el sentido de que es demasiado tiempo esperando algo imparable, como es la alta velocidad.

En Euskadi hay muchas personas, y es legítimo, que están en contra del TAV. Pero la alta velocidad ferroviaria es el futuro y es por lo que apuestan las administraciones. Sus ventajas son evidentes. 

Tanto el Gobierno central como el vasco deben impulsar y acelerar juntos las obras del TAV para que no tengamos que seguir esperando

Creo que tanto el Gobierno central como el vasco, ahora que tanto se reúnen para hablar de transferencias y, de hecho, tienen que hablar también de la competencia en esta materia, deben impulsar y acelerar juntos las obras del TAV para que no tengamos que seguir esperando.

Eso sí, cuando llegue la alta velocidad, y esto no es ventajismo, esperemos que los trazados sean seguros. Para que no haya más accidentes y para que no se viva, tal y como se está viviendo estos días en toda España, esta especie de psicosis por la inseguridad.

La alta velocidad es el futuro pero siempre y cuando sea segura. Y, en el caso concreto de Euskadi, que es el que aquí nos ocupa, los sobrecostes y la tardanza son casi inasumibles. Hay que impulsar las obras de una maldita vez.