Uno de los mejores postres vascos del Estado.

Uno de los mejores postres vascos del Estado. Amelia by Paulo Airaudo vía Instagram

Gastronomía

Ni la Pantxineta ni el Goxua: este es el mejor postre vasco de España que nadie ha visto nunca antes

La Guía Michelin ha seleccionado los seis mejores postres del Estado y entre ellos se encuentran dos vascos. 

Más información: Un turista británico, sobre la sorpresa que se llevó al visitar Bilbao: "Es peor de lo que pensaba, pero...".

Publicada

Euskadi se caracteriza por sorprender a todos con una gastronomía muy llamativa a partir de productos de mar y de montaña y de técnicas innovadoras. Pero también conquista paladares con su repostería. Desde los bollos de mantequilla hasta la Pantxineta, el Goxua o las Carolinas, entre otras joyas. 

Sin embargo, existe un postre vasco que se ha coronado como uno de los mejores de Euskadi y que no se halla entre estos, según la prestigiosa Guía Michelin. Casi nadie lo conoce porque no se trata de un dulce típico. 

La Guía Michelin ha seleccionado los seis mejores postres del Estado y entre ellos se encuentran dos vascos. Uno de estos es la delicia dulce de caviar, helado de ron y salsa de plátano y mole del restaurante donostiarra de Amelia by Paulo Airaudo, de dos estrellas Michelin. Este se ha convertido en el mejor postre de España. 

Un postre que enamora

Con una base de mole poblano picante, crema de plátano asado y una quenelle de helado de ron con caviar, este manjar guarda un contraste sorprendente que combina el picante con la sal y el dulce del helado

A este postre le siguen el pan de Amós con helado de hojaldre del restaurante Cenador de Amós (Villaverde de Pontones, Cantabria) en segundo lugar y el postre de 'besos de piel de pomelo' de El Celler de Can Roca, en Girona (Cataluña), en tercer puesto. El cuarto puesto se lo ha ganado el dulce de limón con jugo de albahaca, judía verde y almendra del restaurante Martín Berasategui, en Lasarte-Oria

Este se último es un prepostre cítrico presentado como un falso limón a partir de manteca de cacao, relleno de un fino helado de limón, crema de almendras, picadillo de judías verdes y granizado de albahaca. Todo ello genera un postre elegante y refrescante que explota en la boca. 

A todos ellos les siguen los postres del restaurante navarro del Molino de Urdániz (en Urdaitz, Navarra) llamado 'aprendizaje'. Se corona como un último bocado japonés muy llamativo a partir de miso de ajo negro, crema helada sobre praliné salado de avellanas y una teja de alga nori con polvos cítricos y koji deshidratado. 

El último puesto, el sexto, lo ocupa el local Voro (en Canyamel, islas Baleares) con su postre de fresas. "En estos platos, muchos con una belleza de inequívoca índole artística, encuentran sofisticadas construcciones, las últimas técnicas, llamativos colores, combinaciones especialmente ingeniosas… ¡Todo vale para conquistar nuestros ojos y nuestro paladar!", señalan desde la guía gastronómica.